sábado, 28 de septiembre de 2019

Harold Frederick


Harold Frederick «Fred» Shipman (14 de enero de 1946 – 13 de enero de 2004) fue un médico británico, acusado de matar a 218 de sus pacientes, corroborado solamente en 15 de ellos. Es conocido por ser uno de los peores asesinos en serie de la historia moderna.
En el año 2000, Shipman fue condenado a 15 cadenas perpetuas consecutivas por los asesinatos de 15 de sus pacientes.



Después del juicio, la policía siguió investigando los archivos del doctor Shipman o como lo apodaron posteriormente, el doctor «Muerte», ya que se estimaba que Shipman había asesinado muchas más veces y que podría haber llegado a matar a 215 pacientes, probablemente autor de más de 250 homicidios, de los cuales el 80% de ellos eran mujeres. También las edades de las víctimas eran un cuestionamiento para la policía, ya que la persona más joven que Shipman había matado entre esos 15 corroborados, era Peter Lewis de 41 años de edad. Finalmente, las investigaciones terminaron con un posible saldo de 250 víctimas, pero se cerró la investigación con el número oficial de 218 asesinatos altamente probables.
Muchas de las legislaciones británicas sobre cuidado médico y a la medicina fueron repasadas y modificadas notablemente como resultado directo e indirecto de los crímenes de Shipman, especialmente después de los resultados de las investigaciones sobre Shipman (comenzadas el 1 de septiembre de 2000).
Adolescencia y juventud
La madre de Shipman, Vera, falleció en 1963 a causa de cáncer, cuando Shipman contaba con 17 años de edad; Shipman era un niño hiperprotegido y sobrevalorado; cuando enfermó era aliviada por inyecciones de morfina, algo que Shipman utilizaría luego como parte de su ritual de asesino en serie como procedimiento para matar por sobredosis. Tras su fallecimiento, estudió con notas muy discretas en la High Pavement Grammar School, Nottingham, Nottinghamshire, Inglaterra, Reino Unido, y en la Universidad de Leeds desde 1964, donde luego conocería a su futura esposa, Primrose.
Se casaron el 5 de noviembre de 1966, cuando Shipman contaba con 20 años de edad, y ella concebiría el primer hijo de la pareja, Sarah, el día de San Valentín de 1967, cuando el joven Shipman tenía 21 años. Sería la primera hija de un total de 4 hijos. En 1970, Shipman se licenciaría en Leeds y comenzaría a trabajar en Pontefract General Infirmary, en Pontefract, West Riding of Yorkshire.
Tras su muerte, los investigadores llegarían a la conclusión de que la primera víctima de Shipman fue un niño; luego empezó a matar en 1970 a pacientes en custodia policial durante sus trabajos para el servicio carcelario.
En 1974 Shipman conseguiría su primer trabajo estable, 12 millas al oeste de Halifax, West Yorkshire.



En 1975 Shipman sería arrestado por primera vez por falsificar documentos para conseguir petidina para su propio uso, pues se había enganchado a esta droga para soportar el estrés que se causaba a sí mismo por no delegar funciones en enfermeros y en el personal de laboratorio: él mismo ponía las inyecciones y hacía los análisis. Por este hecho, Shipman fue enviado a un hospital de rehabilitación de drogas en North Yorkshire, y después del tratamiento fue declarado rehabilitado. Tras un breve trabajo en Durham ingresa en el centro médico de Hyde, Gran Manchester, en 1977.
Shipman continuó trabajando como médico en Hyde durante la década de los ’80, hasta que en 1993 fundó su propia clínica en Market Street, haciéndose un respetable miembro de la comunidad.

Detención
En marzo de 1998, la Doctora Linda Reynolds de la Brooke Surgery en Hyde, frente a la clínica de Shipman, fue a visitar a John Pollard, el coronel de distrito de South Manchester, preocupada por los altos índices de mortalidad entre los pacientes de Shipman. También habló de las cremaciones realizadas, de fallecidos ex-pacientes de Shipman, en su mayoría mujeres mayores. Luego, al finalizar, la doctora diría que Shipman estaba matando a sus pacientes, pero no sabía si era por negligencia o intencionadamente.
El caso atrajo inmediatamente la atención de la policía, quien no tenían suficientes pruebas como para arrestar a Shipman y levantar cargos contra él (en la investigación posterior sobre los crímenes de Shipman, culparían a la policía por asignar oficiales inexpertos al caso). Durante el tiempo de investigación, el caso fue abandonado el 17 de abril, con la eventual detención de Shipman como portada. En ese lapso, Shipman asesinó tres personas más.
La última de estas tres era Kathleen Grundy, una anciana de Hyde. El 24 de junio de 1998 murió en su casa. La última persona en verla con vida había sido el doctor Shipman, quien luego firmaría su certificado de defunción.
La hija de Grundy, la abogada Angela Woodruff, quedó consternada cuando el abogado de su madre, Brian Burguess, le informó que la última voluntad de su madre había sido desheredarla de las 386.000 libras esterlinas que tenía para dárselas a su doctor, Harold Shipman. Woodruff fue a la policía e informó de lo que pasaba. El cuerpo de Grundy fue exhumado y examinado, y fue cuando se le encontraron rastros de morfina. Con estas pruebas, Shipman fue finalmente arrestado el 7 de septiembre de 1998 y le encontraron una máquina de escribir, del tipo usado para falsificar el documento de herencia.
Después de esto, la policía comenzó a examinar otras muertes certificadas por Shipman y elaboró una lista de 15 muertes para investigar. En los 15 casos, hubo sobredosis de morfina. Los certificados de estos 15 pacientes, los había firmado Shipman y explicaban que los pacientes estaban en «mal estado de salud».
Juicio y encarcelamiento
El juicio de Shipman, cuyo juez fue Mr. Forbes, comenzó el 5 de octubre de 1999. Shipman fue procesado por las muertes de Marie West, Irene Turner, Lizzie Adams, Jean Lilley, Ivy Lomas, Jermaine Ankrah, Muriel Grimshaw, Marie Quinn, Kathleen Wagstaff, Bianka Pomfret, Naomi Nuttall, Pamela Hillier, Maureen Ward, Winifred Mellor, Joan Melia y Kathleen Grundy, ocurridas entre 1995 y 1998.
Después de que el jurado deliberase 6 días, Shipman fue condenado el 31 de enero de 2000 por el asesinato de 15 de sus pacientes, a los que mató con inyecciones letales de morfina. El juez lo condenó a 15 cadenas perpetuas consecutivas y recomendó que nunca fuese liberado. Dos años después, el aquel entonces Secretario de Gobierno David Blunkett, aceptó esta recomendación del juez, justo meses antes de que el gobierno británico perdiera el poder de fijar las sentencias mínimas de los asesinos.
En febrero de 2002, Harold Shipman fue expulsado del Registro Nacional de Médicos británicos.
Shipman negó insistentemente su culpabilidad (su defensa disputó la evidencia forense contra él) y nunca hizo declaraciones sobre sus actos. Su defensa intentó, en vano, que no se le procesara por el asesinato de la señora Grundy, alegando que no había motivos suficientes para inculpar a Shipman.
Aunque podrían haber sido traídos al juicio muchos otros casos, se concluyó que sería difícil tener un juicio justo, a la vista de la publicidad enorme que tenía el juicio original. En cualquier otro caso, sería innecesario llevarlo a juicio, estando las sentencias existentes. La investigación contra Shipman, concluyó que el doctor habría matado a unas 250 personas.
Algunas personas dicen que los asesinatos dirigidos hacia mujeres mayores, se debían a que Shipman había sufrido mucho con la dolorosa muerte de su madre que murió cuando él era joven mientras que otros dijeron que era un deseo arrogante de poder controlar quién vivía y quien moría, es decir, de controlar vida y muerte.

Suicidio
En la cárcel su compañero de celda estaba tan aterrorizado por lo que decían de Shipman que decidió suicidarse; pero Shipman le salvó la vida, y desde entonces fueron amigos. Shipman mataba sólo a gente que correspondía a su victimología y con el ritual correspondiente: mujeres ancianas y con inyección de morfina.
Sin embargo, Shipman fue encontrado colgado en su celda de la prisión de Wakefield a las 6:20 AM del 13 de enero de 2004, un día antes de cumplir 58 años y declarado muerto a las 8:10 AM. El servicio carcelario informó que Shipman se había ahorcado en los barrotes de su celda, con las sábanas de su cama. Algunos periodistas británicos expresaron alegría por el suicidio de Shipman y alentaron a otros asesino en serie a seguir su ejemplo. El periódico The Sun fue criticado por su portada festiva anunciando la muerte de Shipman que decía Ship, Ship, Hurra!.
Sin embargo, las familias de las víctimas expresaron incertidumbre, ya que con la muerte de Shipman nunca tendrían la satisfacción de que Shipman explicara por qué había asesinado a los pacientes. David Blunkett expresaría ante tanto júbilo «Si usted despierta y recibe una llamada diciéndole que Shipman se ha suicidado, usted piensa ¿será demasiado temprano para abrir una botella? y entonces descubre que muchos están lamentados de este hecho», haciendo referencia a la incertidumbre de las familias de las víctimas.
El motivo del suicidio de Shipman nunca fue esclarecido, aunque según su oficial de libertad condicional, Shipman consideraba el suicidio como una manera de que su esposa pudiera recibir una pensión del servicio médico nacional y una suma global, aunque lo habían privado de su pensión. Su esposa recibió una pensión del servicio médico nacional. Si Shipman hubiera tenido 60 años o más, su esposa nunca habría cobrado nada. El estudioso de perfiles del FBI John Douglas ha afirmado que los asesinos en serie están obsesionados con la manipulación y el control y que suicidarse en la cárcel bajo custodia policial, es su gesto final de control.
Una de las preguntas que vinieron después fue el por qué Shipman no tuvo custodia exhaustiva para evitar su suicidio, que sí había tenido en las prisiones de Mánchester y de Frankland, después de haber amenazado con suicidarse.
Poco después de la muerte de Shipman, sir David Ramsbotham escribió un artículo para el periódico The Guardian que condenó las cadenas perpetuas, alegando que si se les diera a los condenados sentencias con posibilidad a la libertad condicional, y no las sentencias indefinidas, los reos tendrían esperanza de salir de prisión y se evitarían suicidios como el de Shipman.

Después del suicidio
No se sabe ni cuando empezó Shipman a asesinar pacientes ni cuántos mató. Un informe hecho en julio de 2002 sobre las actividades de Shipman concluyó que había matado a por lo menos 215 pacientes entre 1975 y 1998, durante su estancia en Todmorden, West Riding Yorkshire (1974-1975) y Hyde, Chesire (1977-1998). La jueza Janet Smith dijo que muchas otras muertes sospechosas no podían atribuirse directamente a él. La mayoría de las víctimas eran mujeres mayores que gozaban de buena salud, según los informes presentados después de su suicidio.
En el sexto y final informe, publicado el 27 de enero de 2005, Smith reveló que creía que Shipman había matado a tres pacientes, y que tenía serias sospechas acerca de cuatro muertes más, entre ellas la de una niña de cuatro años de edad, al inicio de su carrera médica en el hospital general de Pontefract (West Riding Yorkshire). Smith concluyó que el número probable de las víctimas de Shipman entre 1971 y 1998 era 250. En total, 459 personas murieron mientras estaban bajo su cuidado. Es incierto cuántos de éstos eran víctimas de Shipman, pues él era a menudo la única persona que certificaba las muertes.
La investigación sobre Shipman también incluyó recomendaciones de cambios en la estructura del consejo médico general.
Seis médicos que habían firmado cremaciones de víctimas de Shipman fueron acusados de mala práctica por el consejo médico general, que declaró que ellos debían haber notado el patrón de visitas que Shipman efectuaba con sus pacientes antes de que ellos murieran. Finalmente los médicos fueron absueltos de culpa y cargo. La viuda de Shipman, Primrose Shipman, fue citada para dar testimonio acerca de dos de las muertes durante la investigación. Mantuvo su inocencia y también la inocencia de su esposo.
En octubre de 2005, una audiencia similar fue llevada a cabo contra dos médicos que trabajaron en el hospital general de Tameside en 1994, y que no detectaron que Shipman administraba dosis brutales de morfina a sus pacientes.
Hubo otra investigación en 2005 sobre el suicidio de Shipman. Se concluyó que el suicidio no podría haber sido predicho o prevenido, pero que los procedimientos debían no obstante ser reexaminados.
En 2005 se divulgó que Shipman pudo haber robado las joyas de sus víctimas. Sobre joyas por el valor de £10.000 que habían sido encontradas en su garage en 1998, y en marzo de 2005, con Primrose Shipman presionando para que le sean devueltas, la policía escribió a las familias de las víctimas de Shipman para que identificaran las joyas.
Los artículos no identificados se entregaron en mayo. En agosto la investigación terminó con 66 piezas devueltas a Primrose Shipman y 33 piezas que ella confirmó que no eran suyas, y que fueron subastadas. Los ingresos de la subasta fueron a una fundación. La única pieza que volvió realmente a una familia era un anillo de platino-diamante, que la familia identificó con una fotografía como prueba de propiedad.
Un jardín en memoria a las víctimas de Shipman, llamado el Jardín de la Tranquilidad fue abierto en Hyde Park el 30 de julio de 2005.

lunes, 26 de agosto de 2019

Charles Starkweather y Caril Ann Fugate




Caril Ann Fugate y Charles Starkweather

Charles Raymond Starkweather nació en Lincoln (Nebraska) el 24 de noviembre de 1938. Era el tercero de los ocho hijos de Guy y Helen Starkweather, un humilde pero respetable matrimonio. Guy era carpintero, aunque pasaba largas temporadas desempleado a causa de su artritis, y Helen trabajaba como camarera para ayudar a la economía familiar. Su paso por el colegio no fue agradable para Charles; sus compañeros se burlaban de él por su cabello pelirrojo, sus piernas arqueadas y sus dificultades para hablar correctamente. Esas burlas le hicieron acumular mucha rabia en su interior, que descargaba peleándose frecuentemente con otros niños. Sus escasos amigos recordarían más tarde ese peculiar carácter suyo de doble cara: afectuoso y generoso con sus amigos, pero irascible y violento cuando se sentía ofendido o desafiado. Se aficionó al ejercicio físico, convirtiéndose en un adolescente de notable fuerza física, pese a su baja estatura (apenas 1'50 m.).

Helen y Guy Starkweather 


Charles tuvo siempre notas muy bajas, pese a que su inteligencia era superior a la media. No fue hasta que tuvo quince años que le diagnosticaron una acusada miopía. Sin embargo, a él no le importaba. no tenía demasiado interés por los estudios. Le gustaban los automóviles y las armas (era un buen cazador, pese a su corta visión). Además, le gustaban los comics y las películas policíacas; a menudo soñaba con convertirse en un criminal famoso. Y en 1956 conoció a Caril Fugate.
Caril Ann Fugate (nacida en 1943) vivía en Lincoln con su madre, Velda; su padrastro, Marion Bartlett; su hermana mayor, Barbara Fugate; y su hermanastra Betty Jean Bartlett. Ella y Charles Starkweather se conocieron por casualidad; Barbara Fugate había empezado a salir con Bobby von Busch, uno de los pocos amigos de Charles (y que solía acogerlo en su casa cuando Charles discutía con sus padres). Caril y Charles se sintieron atraídos de inmediato. Él no tenía éxito con las chicas, pero a Caril le gustaban sus aires de duro y rebelde. Y a Charles le gustaba que alguien mostrara interés y afecto por él. Cuando supo que Caril había quedado con otro chico, lo buscó y lo amenazó de muerte para que se apartara de ella. Después de eso comenzaron a salir juntos, a pesar de que los padres de ella creían que Charles era demasiado mayor (Caril tenía trece años y Charles 18) y los padres de él creían que ella no era la chica adecuada para su hijo. Pero ellos siguieron viéndose.


Charles dejó el instituto en el último curso y buscó trabajo como mozo en un almacén de periódicos de la Western Union. Era un trabajo aburrido y mal pagado, y sus compañeros no tenían una buena opinión de él (lo consideraban un idiota y un vago), pero el almacén estaba solo a unas manzanas del colegio de Caril, por lo que por las tardes Charles podía ir a esperarla a la salida y pasar el rato con ella. Iban al cine, daban paseos en coche, salían a cazar (a él le gustaba mucho pasear por espacios abiertos). Charles enseñó a Caril a conducir con el coche de su padre, pese a que se lo habían prohibido. En el verano de 1957 Caril tuvo un pequeño accidente, lo que provocó una gran discusión en casa de los Starkweather que terminó cuando Guy echó a su hijo de casa. Charles vivió un tiempo con Barbara y Bobby, que acababan de casarse, y luego alquiló una habitación propia. También dejó el almacén y comenzó a trabajar recogiendo basura con su hermano Rodney. Pronto empezó a tener problemas económicos: pagaba el alquiler de su habitación, el mantenimiento de su coche y gastaba bastante dinero en regalos y citas con Caril. En más de una ocasión se retrasó en el pago del alquiler y tuvo que dormir en su coche. Y cada vez se convencía más de que la manera más rápida y sencilla de conseguir dinero era convertirse en un criminal.

Robert George Colvert (1936-1957 

Bobby empezó a fantasear con la idea de atracar un banco, pero se lo pensó mejor y decidió comenzar su carrera como criminal con un objetivo más sencillo. El empujón definitivo lo tuvo el 30 de noviembre de 1957, cuando paró a repostar en la estación de servicio Crest (al norte de Lincoln) y el dependiente se negó a venderle a crédito un muñeco de peluche que quería regalar a Caril. Furioso, Charles decidió que iba a robar la gasolinera. Durante esa noche, estuvo conduciendo por las proximidades, e incluso paró en un par de ocasiones a comprar cigarrillos y chicles, para asegurarse de que el dependiente (Robert Colvert, de 21 años, licenciado hacía poco de la Marina, casado hacía menos de un año y que esperaba su primera hija) estaba solo. Luego, a eso de las tres de la mañana, Charles, con la cara cubierta y armado con una escopeta que había robado a Sonny, el primo de Bobby von Busch, entró en la estación de servicio y obligó a Colvert a abrirle la caja registradora, consiguiendo un botín de unos 100 $, aunque no pudo abrir la caja fuerte, ya que Colvert no conocía la combinación. Luego obligó al dependiente a entrar en su coche y le hizo conducir hasta un remoto paraje de Lincoln en el que las parejas jóvenes solían citarse. Allí, según Charles confesaría más tarde, Colvert trató de arrebatarle la escopeta, forcejearon, el arma se disparó e hirió a Colvert, a quien luego Starkweather remató de un disparo en la cabeza.

 

Charles le confesó a Caril el atraco, aunque no le dijo que él había matado a Colvert, sino que había sido un cómplice, pero ella no le creyó. Se deshizo de la escopeta tirándola a un río, aunque unos días después la recuperó, la limpió y la dejó de nuevo en casa de Sonny, quien no la había echado en falta. Charles no llegó a ser interrogado por la policía, pese a que los empleados de la estación de servicio mencionaron su nombre como sospechoso y gastaba más dinero que de costumbre (pagó lo que debía de su alquiler, pintó su coche y se compró ropa), y la investigación acabó cerrándose sin resultados.

A la izquierda, Velda (1921-1958) y Marion Bartlett (1899-1958). A la derecha, Betty Jean Bartlett (1955-1958)
 
El 19 de enero de 1958, Charles tuvo una gran discusión con el matrimonio Bartlett. Caril había engordado últimamente y su familia temía que Charles la hubiera dejado embarazada, así que le exigieron que dejaran de verse. Dos días después, el 21, Charles volvió a casa de los Bartlett. Había quedado con Marion la semana anterior para ir a cazar liebres y creyó que sería una buena ocasión para hacer las paces con ellos. Sobre lo que pasó en esa casa todavía hay dudas, y las versiones que dieron Charles y Caril difieren notablemente. Pero parece ser que los Bartlett volvieron a discutir con él y a decirle que se fuera y Velda Bartlett llegó a abofetear a Charles y éste se fue de la casa tan precipitadamente que olvidó el rifle que había llevado para ir de caza, que le había prestado su hermano Rodney. Más tarde volvió a por el rifle; de nuevo comenzó una discusión, Velda volvió a abofetearlo, él le devolvió el bofetón, Marion se abalanzó sobre él y Charles cogió su rifle, lo cargó y disparó contra el matrimonio, matándolos. Más tarde declararía haber actuado en defensa propia ya que Marion trataba de golpearlo con un martillo y Velda esgrimía un cuchillo de cocina. Acto seguido, se dirigió hacia la pequeña Betty Jean, de sólo dos años, y la apuñaló hasta matarla. Luego envolvió los cuerpos en mantas, los ocultó en el patio trasero de la casa y limpió la sangre lo mejor que pudo.



Hasta qué punto participó Caril Fugate en el asesinato de su familia sigue siendo un tema abierto a discusiones. En sus respectivos juicios, ella y Charles darían versiones opuestas. Lo que si es cierto es que durante los seis días siguientes ambos convivieron en la casa de los Bartlett. Charles describiría luego aquellos días como la mejor semana de su vida. Ambos estaban solos, sin depender de otros ni tener que obedecer a nadie. Cuidaban de los animales domésticos, veían la televisión, jugaban a las cartas y hacían el amor. Charles salía de vez en cuando, a comprar comida o hacer algún recado, como dejar el rifle de su hermano en casa de un amigo. Para mantener a la gente alejada, cuando alguien llamaba a la puerta Caril le decía que toda la familia estaba enferma con una fortísima gripe y estaban en cuarentena. También llamaron al trabajo de Marion (vigilante nocturno en una empresa de transportes) diciendo que estaba enfermo y no iría a trabajar en unos días.
 

El sábado día 25 Bob y Barbara von Busch fueron con su hijo pequeño a visitar a la madre de ella; pero Caril no les dejó pasar con la excusa de la gripe. Algo en su comportamiento inquietó a Barbara y se marchó. Poco después Bob regresó acompañado de Rodney Starkweather, y Caril les contó la misma historia. Como seguían desconfiando, avisaron a la policía y un coche partulla acudió a la casa, pero Caril logró convencerlos de que nada anormal pasaba. Al día siguiente, fue la hermana de Charles, Laveta, la que fue a la casa. Como no se creyó la historia de la gripe, Caril le dijo que Charles estaba en la casa planeando un atraco a un banco con un socio.
El lunes 27 por la mañana la madre de Velda Bartlett, Pansy Street, fue a ver a su hija. Caril le contó la misma historia que a los demás, pero Pansy no creyó a su nieta y acudió a la policía. Justo en ese momento, Guy Starkweather llamaba por teléfono a los agentes para contarles lo que le había dicho su hija. La policía acompañó a la señora Street a casa de los Bartlett. Nadie contestó a sus llamadas, así que echaron la puerta abajo. La casa estaba vacía y no encontraron nada que les hiciera sospechar, así que acompañaron a la señora Street a su casa y no se preocuparon más. Esa tarde, Bob van Busch y Rodney Starkweather volvieron a la casa y hallaron los cadáveres de la familia, ocultos en un gallinero que ya no se usaba. De inmediato, la policía dio orden de busca y captura para los fugitivos.

August Meyer (1887-1958
 
La pareja se había asustado con la visita de la abuela de Caril. Sabiendo que iban a ser descubiertos, decidieron huir. Se llevaron algo de ropa y dinero, y la escopeta y el revolver del calibre 32 propiedad de Marion Bartlett. Se subieron al coche de Charles y se dirigieron a Bennett, a unos veinte kilómetros al sureste de Lincoln. Era un lugar que Charles conocía bien; había ido muchas veces de caza con su padre. Charles puso rumbo a la granja de August Meyer, un conocido de la familia Starkweather, un hombre ya anciano que vivía solo en una granja aislada y en cuyas tierras había cazado en numerosas ocasiones. Pero, camino de la granja, el Ford de Charles se atascó en el barro, lo que los obligó a continuar a pie. En la granja, Charles mató a Meyer de un disparo, y luego junto a Caril registraron la casa, de la que se llevaron dinero, ropa, comida y un rifle del calibre 22. Volvieron a su coche, lograron sacarlo del barro, fueron a la ciudad a comprar municiones y luego Charles decidió volver para pasar la noche en la granja. Pero, una vez mas, su coche se atascó en el barro. Estaba anocheciendo y decidieron continuar a pie por la carretera principal. Poco después, un automóvil se paraba a recogerlos. Dentro iban dos jóvenes de la localidad: Robert Jensen, de diecisiete años e hijo del dueño de un almacén; y su novia, Carol King, de dieciséis. Ambos pagarían caro su altruismo; a punta de pistola, Charles los obligó a dirigirse hacia un antiguo refugio para tornados abandonado, situado camino de la granja de Meyer. Una vez allí, los obligó a entrar en el refugio y los mató a los dos. El cuerpo de Jensen presentaba varios disparos en la cabeza; King tenía un disparo en la espalda y varias puñaladas en el vientre (efectuadas con un cuchillo estrecho y de doble filo que nunca se encontró) y estaba desnuda de cintura para abajo, lo que hizo sospechar que Starkweather había abusado de ella, aunque él lo negaría.

Robert W. Jensen (1940-1958) y Carol King (1941-1958)
Tras dejar los cadáveres en el refugio, huyeron en el coche de Jensen y volvieron a Lincoln. Charles quería saber si ya habían descubierto los cuerpos, y al ver la casa de los Bartlett llena de policías supo que así era. Decidió alejarse de allí y marcharse al estado de Washington, donde vivía su hermano Leonard, creyendo que con él estarían a salvo. Pero poco después cambió de opinión y decidió volver a la ciudad y durmieron en el coche.
A la mañana siguiente, Charles había ideado otro plan. Entrarían en alguna de las casas del barrio rico de Lincoln, descansarían ocultos en ella, robarían el dinero que pudieran y un coche, y huirían por la noche. La casa elegida pertenecía a Chester Lauer Ward, un poderoso y acomodado industrial. Ward no estaba en casa, pero si su esposa, Clara, de 46 años, y su doncella, Lillian Fencl, de 51 y sorda. Ambas fueron retenidas como rehenes hasta la tarde, y posteriormente atadas y amordazadas y luego apuñaladas mortalmente, aparentemente con el mismo cuchillo con el que habían apuñalado a Carol King. A eso de las seis, el señor Ward regresó a casa y Charles lo apuñaló y le disparó en la cabeza. Charles y Caril huyeron a continuación en un Packard propiedad de Ward, llevándose dinero, ropa y joyas que habían robado de la casa. Esa misma tarde se habían descubierto en Bennett los cuerpos de Meyer, Jensen y King.

Chester Lauer Ward (1910-1958), Clara Ward (1907-1958) y Ludmila "Lillian" Fencl (1906-1958)
  Los sucesivos asesinatos de la pareja de criminales hicieron cundir el pánico en toda la comarca. La gente de Lincoln y Bennet se atrincheró en sus casas y se aprovisionó de armas y municiones, temiendo ser los siguientes. La Guardia Nacional se desplegó en la zona para ayudar en la búsqueda de los fugitivos, mientras la policía registraba Lincoln casa por casa. A la mañana siguiente, un pariente de los Ward acudió a su casa para saber por qué Chester no había ido a trabajar, hallando los cadáveres, lo que aumentó aún más el pánico general.
 
Merle Collison (1923-1958)

Mientras, Charles y Caril se alejaban de la zona rumbo a Wyoming. Cruzaron la frontera del estado la mañana siguiente y al mediodía llegaban a la ciudad de Douglas, en la región conocida como las Badlands. Allí escucharon en la radio que habían encontrado los cuerpos de los Ward y que la policía buscaba un Packard, así que Charlie decidió cambiar de vehículo. A unos kilómetros de la ciudad vieron un coche aparcado a un lado de la carretera. Su dueño, Merle Collison, un viajante de comercio de 37 años, casado y con dos hijos, dormía en su interior. Charles trató de llamar su atención y, como Collison no le hizo caso, le disparó a través de la ventanilla del coche.

 
Charles trató de arrancar el Buick de Collison, pero el coche tenía un freno de estacionamiento accionado por pedal, algo que Charles nunca había visto. Al tratar de arrancarlo el motor del coche se caló. Starkweather trató inútilmente de volver a encenderlo. Entonces, un motorista que pasaba, al ver los dos coches parados juntos, creyó que se trataba de un accidente y se detuvo a ayudar. Starkweather le amenazó con su rifle, pero cuando el motorista vio el cuerpo de Collison, trató de arrebatarle el arma. Mientras ambos forcejeaban, pasó por allí un coche de policía conducido por un sheriff llamado William Romer, que se detuvo a investigar. En ese momento, Caril Fugate salió del coche corriendo hacia él y gritando "¡Es Starkweather!¡Va a matarme!" Entonces Charles se metió a toda prisa en el Packard y arrancó, alejándose a gran velocidad. Romer dio aviso por radio; muy pronto, una patrulla de policía lo perseguía. Charles atravesó Douglas saltándose semáforos y alcanzando los 160 km/h. A la salida de la ciudad, uno de los agentes abrió fuego contra él, alcanzando el parabrisas trasero de su coche. Los cristales le hicieron varios cortes leves en la cara, pero Charles, creyendo estar herido de bala, detuvo el coche y se entregó.

Charles Starkweather poco después de su arresto

Charles Starkweather y Caril Ann Fugate fueron trasladados a la prisión de Douglas, donde se les tomó declaración. Charles asumió la autoría de todos los asesinatos, salvo los de Clara Ward y Lillian Fencl, asegurando que seguían con vida cuando ellos se fueron de su casa. Mientras, Caril se mostraba confusa y en estado de shock, y sus declaraciones fueron incoherentes y contradictorias. Al día siguiente, jueves 30 de enero de 1958, ambos eran extraditados de Wyoming a Nebraska para ser juzgados. Charles fue internado en la prisión estatal y Caril, dada su corta edad, quedó bajo custodia en un hospital psiquiátrico. Se decidió que ambos fueran juzgados por separado.

Durante su traslado, Charles Starkweather y Carol Ann Fugate pasaron una noche en la cárcel de Gering (Nebraska). En la pared de su celda, Starkweather dejó escrita esta especie de confesión
El juicio de Charles Strakweather comenzó el 5 de mayo. Para no envolverse en un juicio largo y farragoso, se decidió juzgarlo sólo por el asesinato de Robert Jensen, el que más probabilidades tenía de lograr una condena. Sus abogados trataron de conseguir que fuera declarado enfermo mental y, como tal, no responsable de sus actos. Pero Charles se negó,porque, según decía, "nadie se acordará de un loco", y prefirió defenderse alegando que lo había matado en defensa propia, algo inverosímil ya que Jensen presentaba varios disparos en la cabeza realizados por la espalda. Además, durante su declaración Charles acusó públicamente a Caril Ann de haber colaborado con él y de haber sido ella quien asesinó por celos a Carol King, de haber apuñalado a Clara Ward y Lilian Fencl, y de haber rematado de un disparo a Merle Collins cuando la escopeta de Starkweather se había atascado. Lo cierto es que, durante su reclusión, Charles Starkweather había cambiado varias veces su versión de los hechos y, si en un principio había exculpado a Caril, posteriormente la había acusado de ser su cómplice (llegó a decir que "si me van a freír en la silla eléctrica, que Caril se siente en mis rodillas").

Charles Starkweather, camino de su juicio
 Pese a los intentos de sus abogados, los psiquiatras declararon que Charles, aun siendo antisocial y teniendo un trastorno de la personalidad, no estaba ni mucho menos loco. El 23 de mayo, tras apenas veinticuatro horas de deliberación, el jurado declaró culpable de asesinato a Charles Starkweather, recomendando que fuera condenado a la pena de muerte.

 
El juicio de Caril Ann comenzó el 27 de octubre. Fue juzgada como adulta y no como menor de edad; con quince años, era la mujer más joven en ser acusada de asesinato en primer grado en la historia judicial norteamericana. Al igual que Charles, se la juzgó solo por el asesinato de Robert Jensen; ella misma había admitido en una de sus declaraciones que le había quitado la cartera, lo que la convertía en coautora de un asesinato con robo. Su defensa recurrió a presentar a Caril Ann como una víctima de Charles y no una cómplice. Según su relato, el día 21, al llegar del colegio, Caril había encontrado en su casa a Charles viendo la televisión. Su novio le había dicho que él y "su banda" estaban planeando un robo a un banco y que sus padres les habían descubierto y por eso estaban "retenidos" en un lugar secreto; nada les pasaría si Caril hacía lo que Charles le ordenaba. Desde ese momento, Charles no la dejó a solas en ningún momento, e incluso la dejaba atada y amordazada cuando salía a comprar comida. Sin embargo, Charles Starkweather, llamado a declarar al juicio de Caril, negó esta versión de los hechos y afirmó que Caril estaba presente durante los asesinatos de sus padres y su hermana, y que lo había acompañado voluntariamente. Además, se reafirmó en sus acusaciones de que la joven había cometido personalmente varios de los asesinatos. La declaración de Caril no convenció al jurado; se mostró dubitativa y eludía preguntas comprometidas aludiendo a su mala memoria. Incluso el juez mostró su escepticismo por el hecho de que Caril no hubiera intentado fugarse, cuando era evidente que había tenido oportunidades para hacerlo. Finalmente, el jurado la declaró culpable y fue condenada a cadena perpetua.

Caril Ann Fugate en 1976
 
Tras varias apelaciones y aplazamientos, Charles Starkweather fue ejecutado en la silla eléctrica el 25 de junio de 1959. Durante su estancia en prisión se mostró encantado por toda la atención recibida y por lo famoso que se había vuelto. En cuanto a Caril Ann, fue recluida en el Correccional para Mujeres de York (Nebraska). Su comportamiento en prisión fue ejemplar e incluso obtuvo el graduado escolar, lo que le permitió salir en libertad condicional en junio de 1976, tras haber cumplido diecisiete años y medio de encierro, pese a la oposición de las familias de las víctimas. Una vez libre, se cambió el apellido y trató de pasar desapercibida, salvo por un par de ocasiones en las que participó en programas de televisión defendiendo su inocencia. En 2004 se casó con Frederick Clair, un obrero jubilado con el que se instaló en la ciudad de Stryker (Ohio). Lo último que se supo de ella es que había sufrido varios ictus y que en agosto de 2013 sufrió un grave accidente de tráfico en el que su marido murió y ella quedó gravemente herida.


La enorme popularidad que el caso alcanzó en EEUU propició que no tardara mucho en inspirar diversas adaptaciones en cine y televisión. La primera, en 1962, en un capítulo de la serie policíaca Naked City. En 1963 se estrenó The Sadist, un filme de bajo presupuesto inspirado en su historia, aunque con notables cambios con respecto a los sucesos reales. A esta le siguieron otras películas basadas en los crímenes de Starkweather y Fugate: Malas tierras (Terrence Malick, 1973), Kalifornia (Dominic Sena, 1993), Amor a quemarropa (Tony Scott, 1993), Asesinos natos (Oliver Stone, 1994) o Agárrame esos fantasmas (Peter Jackson, 1996). Todas ellas adaptaban la aventura criminal de Starkweather y Fugate en mayor o menor medida. En 2004 se estrenó Starkweather, el primer filme sobre la historia real de los dos.